Horacio L. Zamudio/Noticias y Análisis

LAS MALAS OBRAS DEL ALCALDE

Una calle al sur de la ciudad, llamada Pascola, colinda con las últimas viviendas de la colonia Valle Dorado y un terreno de uso agrícola de 90 hectáreas, y bien, fue pavimentada con concreto hidráulico.

Mientras, el resto de las calles de esa colonia parece zona de guerra, el pavimento destrozado hace cada día más difícil la circulación de personas y vehículos y esto no es todo, abundan los encharcamientos de aguas negras, aguas del drenaje que fluyen aquí y allá provocando serios problemas a la salud de las personas.

El problemna, hay que destacarlo, no se originó en esta administración municipal, empezó cuando gobernaba Sergio Pablo Mariscal, al que se recuerda como el peor alcalde en la historia de Cajeme y después de tanto tiempo asume la titularidad del gobierno municipal Javier Lamarque Cano, quien viene y pavimenta una calle colindante con un terreno de uso agrícola y lo hace con concreto, sin considerar que con lo que se invirtió pudo muy bien pavimentar con asfalto toda la colonia y resolver el problemas de las fugas de aguas negras.

El problema es que antes de realizar una obra primero hay que pensar y analizar, algo que según se ve está prohibido y el alcalde se limita a cumplir las órdenes de la familia Patiño derivadas de las relaciones de amistad y de negocios de esta con la familia Sánchez Ruiz, propietaria del terreno al que nos hemos referido al inicio de esta líneas.

Pavimenmtar con concreto es mucho más caro que hacerlo con asfalto, de ahí que si se hubiese pensado y analizado lo más conveniente se hubiera pavimentado toda la colonia con asfalto y no únicamente una calle con concreto y ya no estarían sufriendo las familias del lugar a causa de las aguas negras que cubren la superficie de lo que antes fueron calles transitables.

En unos días más acudirá el alcalde a inaugurar la calle pavimentada con concreto y dirá que se beneficia a más de 200 familias que residen en el área, pero nada dirá de las 10 mil familias restantes que residen en la colonia en mención.

Pero hay algo más: el argumento del alcalde es que la calle se pavimentó con concreto porque será la vía que comunicará con un proyectado parque industrial a punto de construirse en el lugar (se dice), pero no es justificante que se mantenga una colonia invadida por las aguas negras que fluyen entre las calles destrozadas.

Hay que tener vergüenza, señor presidente municipal; señora Patricia Patiño, señor Guillermo Patiño, señor Plutarco Sánchez Patiño y toda la familia Patiño que utiliza a un Javier Lamarque en sus propósitos que nada tienen que ver con los intereses del pueblo, un pueblo que quiere vivir en paz en un ambiente saludable.

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