Horacio L. Zamudio/Noticias y Análisis.com

Empiezan a arreglarse las calles

Imposible dejar de lamentar el estado que guardan las calles y avenidas de Cajeme, aunque de una manera tímida y ligera se empiezan a arreglar.

Lo más imprtante, nos decía el alcalde Javier Lamarque Cano hace unos días, es que él está gobernando y tiene la seguridad de que acabará con el problema.

Cuando fue alcalde de Cajeme de 1997 a 2000, recordamos cómo transformó la avenida Norman Bourlaug desde la 300 hasta la 600, la repavimentó y amplió y el trabajo se hizo tan bien que hasta ahora se mantiene casi igual, con daños, sí, pero menores.

En esa ocasión entró en operación un equipo que arrancaba el pavimento, lo trituraba y se volvía a instalar, en segida se aplicaba una buena capa de asfalto y al final el resultado fue grandioso. ¿Podría hacerse lo mismo otra vez?

Es verdad que en la anterior administración, la que presidió Sergio Pablo Mariscal,  no se hizo algo efectivo para reparar las calles y lo que se hzo se hizo mal, de ahí la herencia que recibió Lamarque Cano y que ahora lo mantiene ocupado, de esto  parte la necesidad de que los trabajos que se realicen sean a largo plazo, de otro modo se pavimentará y en la próxima temporada de lluvias volverán las vías de comuniación a quedar en situación de desastre.

Hemos insistido en la importancia de que se instale una red de drenaje pluvial, la respuesta es que no hay recursos, pero sí hay la manera de que se instale al menos una red pluvial en el centro de la ciudad y si cada administración le agrega un ramal más llegará  el momento en que la ciudad entera tendrá su drenaje pluvial aunque esto sea dentro de 20 o 30 años.

En la actualidad la calle 200 tiene drenaje pluvial, por eso no se inunda, salvo en el  paso a desnivel y aquí conviene citar un pequeño detalle que confiamo no se repetirá. En la confluencia de la 200 y  Otancahui cuando llueve se forma una laguna y el agua penetra a las casas del área, pese a que la red de drenaje pluvial pasa por ese sitio, el problema es que la tubería pluvial está más de un metro por arriba del nivel de la calle Otancahui, entonces se tiene que bombear, buscamo la raíz del problema y encontramos que cuando se construyó la unidad habitacional en ese lugar y se trazó la calle Otancahui se cavó más de la cuenta, por eso la tubería pluvial quedó arriba, no se trazó la calle al nivel de la 200, pero vaya usted y alegue a los constructores como ese tal José Carlos Galindo y verá la respuesta de quien se cree un experto y sólo se desempeña como un aprendiz.

Y bien, ya se empezaron a arreglar algunas calles, habrá que esperar largos meses para que el problema en sí sea resuelto. Las obras de pavimentación de la administración 1997-2000, cuando fue alcalde Lamarque Cano, resultaron muy buenas, así que confiemo en que las obras por realizarse se harán bien y por lo mismo, durarán, y algo más: el drenaje }pluvial, señor alcalde, aunque sea una parte, la cuestión es que empiece, fuuras administracioes deberán seguir hasta que toda la ciudad tenga este beneficio.

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