Horacio l. Zamudio/Noticias y Análisis
A unos les ocupa y a
otros les preocupa
El próximo domingo la ciudadanía saldrá a votar en un proceso inédito. Con su voto los ciudadanos decidirán si el presidente Andrés Manuel López Obrador continúa o no al frente del país, a iniciativa del propio presidente.
Es algo nunca antes visto en México, por lo que quienes acudamos a sufragar estaremos haciendo historia y en esto se ocupan seguidores del primer mandatario de la nación y de diversas manera invitan a la ciudadanía a salir a votar.
Por otra parte están los que no están de acuerdo con la política emprendida por el presidente y hacen campaña a su modo para votar en contra y otros simplemente piden no votar.
En este contexto encontramos que el INE ha destinado la mitad de las casillas a este proceso en comparación con las que se instalan en las elecciones constitucionales. Serán 262 casillas en Cajeme, cuando que en una elección constitucional son más de 500 las que se colocan.
A estas alturas y después de un gran despliegue de propaganda contra el proceso y contra el presidente de México, PRI y PAN , con sus partiditos satélites que en principio llenaron todos los espacios de la prensa tradicional, la que se quedó sin privilegios, contra el presidente, ahora ven que no tuvo efectos su propaganda y aislados hacen sus tramados.
Unos piden convencer a la ciudadanía para que no asista a votar, otros piden que sí acudan pero que voten por la remoción del mandatario y recordando viejas prácticas del prianismo arman su juego.
Promueven entre sus escasos seguidores que se presenten en grupos muy temprano ante las casillas y se formen. Entre más larga la fila, mejor. La idea es evitar que voten quienes van a ratificar a López Obrador. De este modo estos verán que las filas son muy largas y se retirarán sin votar, pero llegará el momento en que todos los opositores hayan votado y la instrucción en este sentido es que vuelvan a formarse, no para votar de nuevo, sí para hacer perder tiempo a los votantes libres.
Se espera un triunfo masivo para López Obrador, del que decían los opositores en 2018 que si ganaba en el primer año de gobierno el dólar estaría en 35 pesos, y ya ven, está en un mínimo histórico, en 19.75 pesos, se ha devaluado el peso frente al dólar, histórico. En 2018 llegó hasta 23 pesos por dólar y la tendencia marca hacia el avance del peso frente a la divisa estadunidense.
En este renglón conviene destacar que México podría dejar atrás el sistema SWIFT para dejar de comercializar en dólares y unirse al MIR, con lo que ya no recibiría pagos en dólares sino en las monedas nacionales de sus clientes en ultramar, incluyendo rublos, de Rusia, y yuanes, de China, algo que mantiene muy preocupado al gobierno de Estados Unidos.
La violencia criminal se ha incrementado de manera notable en todo el territorio mexicano, es verdad, algo que mucho preocupa, al mismo tiempo que se ve cómo organizaciones delictivas de Estados Unidos arman a los grupos mexicanos, al llamado crimen organizado. Por lo pronto esas maniobras ya se identificaron y el paso siguiente será acabar con el tráfico de armas y con el desarme de los criminales mexicanos.
La cita es el domingo, nos vemos en las urnas.

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