Horacio L. Zamudio/Noticias y Análisis
Ahora sí, contra los
mandos policíacos
Cuarro agentes policíacos son sentenciados en Hermosillo a cien años de prisión cada uno por la comisión de diversos delitos, entre los que destacan el homicidio, secuestro y desaparición forzada, delitos agravados por el hecho de haber sido agentes de la Policía al momento de delinquir.
Ahora, este miércoles nos encontramos con que arribaron a la capital sonorense numerosos agentes federales, incluyendo elementos de la DEA y FBI y empezaron a proceder contra algunos mandos policíacos estatales y municipales, a los que se les liga con el crimen organizado.
En calidad de mientras varios de esos mandos no se presentaron a laborar este jueves, desconociéndose su ubicación.
De la relación de mandos policíacos con el crimen organizado es algo de lo que se habla desde hace varios años, sobre todo en Cajeme, Hermosillo, Altar, Caborca, Nogales y Guaymas, además de otros municipios pequeños.
Aquí en Cajeme el asusnto era público cuando se hablaba de esa relación del titular de Seguridad Pública Isaac Apodaca Lauterio, al que el entonces alcalde y luego funcionario estatal Rogelio Díaz Brown intentó imponerlo como titular de la Policía del Estado, proceso durante el cual Apodaca Lauterio fue asesinado a pesar de la gran cantidad de guardaespaldas que lo protegía.
El hecho de que ahora vayan autoridades federales contra esos mandos corruptos al servicio del crimen organizado mueve al optimismo y de pasadita debería servir a los que gobiernan o hacen como que lo hacen en los municipios sonorenses para que saneen las corporaciones municipales a apartir de que los agentes salen a la calle a extorsionar y lo hacen de manera descarada.
En las colonias populares los agentes municipales y estatales entran a las viviendas bien armados y sacan a golpes a quien se ha pasado un alto y de acuerdo con la ley lo que procede es acudir a demandar ante el Ministerio Público, pero por angas o mangas no se da curso a ninguna demanda, si acaso se busca mostrar que se está investigando, entonces la corrupción tiene su origen allí arriba, desde el sitio donde están los que gobiernan.
La presencia y actuar de los agentes federales y hasta extranjeros en Sonora es un respiro, sobre todo porque empiezan por atacar los orígenes más cercamos los hechos, los mandos policíacos.

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